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Sexualidad juvenil

El derecho al placer

En los debates de sexualidad juvenil conviven diversos discursos, desde la paternal mirada a la “sexualidad juvenil y sus riesgos”, impulsada por algunos sectores oficialistas hasta el juego casi grotesco de la prensa que, por lo general ve este tema como un producto rentable. Sin embargo, existe un aspecto que pocas veces se discute al momento de hablar de la sexualidad en los jóvenes, y sobre el cual queremos invitarlos a reflexionar: ¿qué pasa con el derecho al placer de los jóvenes al momento de vivir su sexualidad?

“A veces, cuando no está el lugar ni el espacio adecuado, lo hacemos en la calle con mi pololo, cerca de alguna plaza”, confiesa Camila, una joven que desde hace un tiempo ha comenzado a vivir su sexualidad, y cuyas palabras reflejan una situación que muchos jóvenes experimentan cotidianamente en nuestro país cada vez con más frecuencia y menos pudores.

Sin embargo, pese al “supuesto” destape que estaría viviendo la sociedad chilena, existen muchos sectores, especialmente provenientes del mundo adulto, que desconocen o hacen oídos sordo respecto del ejercicio de la sexualidad en los jóvenes, situación que se traduce en la falta de un discurso que aborde la sexualidad juvenil desde las sensaciones y experiencias de los propios jóvenes. Así, tópicos tan comunes en la juventud, como no contar con un espacio físico para desarrollar su sexualidad, la estimulación a conocer y gozar del cuerpo y la promoción e información de formas entretenidas para cuidarse de enfermedades de transmisión sexual y la prevención de embarazos no deseados son, simplemente, marginadas del discurso oficial.

De esta manera, muchos abordan el tema desde la perspectiva de la “sexualidad responsable ante todo”, en donde el ejercicio de la sexualidad y el placer es considerado un factor de posible riesgo de embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual. Así, el abordar el acto sexual sólo desde un punto de vista reproductivo ha sido fundamental para que al momento de hablar de sexualidad, jamás se considere uno de los aspectos más importantes del tema, pero también el más olvidado: el derecho al placer.

Derechos sexuales, derechos reproductivos... ¿derecho al placer?

Cuando hablamos de “derecho al placer” lo hacemos pensando en una similitud entre este derecho y los derechos humanos, buscando para ello un respaldo teórico que nos lleve a realizar un simple ejercicio de relación. Así, la libertad, la no discriminación y la búsqueda de la felicidad, tres puntos esenciales en la declaración universal de los derechos humanos, son necesarios para fundamentar una definición del derecho al placer, cuyo eje de acción se sustenta en la calidad de los jóvenes como sujetos de derechos; es decir, con capacidad para elegir libremente sin que ello implique la vulneración de su integridad física o moral. De esta manera, y reordenando la ideas anteriores, podríamos establecer que los y las jóvenes poseen libertad para decidir por sí mismos cuándo y con quién tener relaciones sexuales, libre de coacción, violencia o cualquier tipo de discriminación, y a obtener la máxima felicidad y placer por medio del ejercicio de su sexualidad.

Por lo tanto, las políticas públicas de sexualidad, primero debieran partir de la base de la autonomía y el autocuidado en el contexto de las relaciones interpersonales , y no simplemente reducir sus objetivos a acciones punitivas y restrictivas . Se trata, en el fondo, de establecer el derecho a la elección que cada sujeto tienen sobre su vida sexual y cómo la adecua a sus propias necesidades.

Políticas de control versus jóvenes decidores

Hoy, gran parte las políticas de salud y sexualidad se fundamentan sobre la base de la “prevención del riesgo y el control de la natalidad”, pero en la práctica las fórmulas de orientación sexual provenientes desde el estado no valoran el acto mismo de la sexualidad, refugiándose en normas morales, éticas o jurídicas , padeciendo de ese extraño síndrome social que vinculan la sexualidad con algo prohibido.

Las experiencias en nuestro país las podemos contar con los dedos. Desde las jornadas de conversación sobre afectividad y sexualidad, Jocas, hasta las truncadas campañas del SIDA que sólo han generado un sobrevalorado debate mediático, partiendo desde la censura de hablar de estos temas hasta la ineficacia de dichas medidas.

Ante tal panorama, es válido preguntarse qué está fallando en las propuestas que los organismos gubernamentales implementan, las que omiten potenciar la actoría social de los jóvenes quienes siempre son vistos desde el discurso de la carencia y el problema social como beneficiarios pasivos de toda acción. Resulta fundamental, entonces, sean los propios jóvenes los decidores de sus vidas a partir de su elección como sujetos de derecho, y no los adultos desde su adultocéntrica mirada de la realidad juvenil.

La sociedad con su mirada paternalista, no sólo excluye a los jóvenes de los grandes debates que, paradójicamente, sólo les compete a estos mismos, sino que además los cuestiona y estigmatiza, situación que repercute aún más en discusiones que ni siquiera el mundo adulto toma para sí.

Así, al momento de enfrentarnos al tema del placer en la sexualidad nos enfrentamos a dos barreras discursivas casi infranqueables. Por una parte, la nula activación de los debates públicos de sexualidad, y por otro lado la exclusión casi sistemática de los jóvenes en la toma de decisiones de sus propios espacios de producción cultural .

Respeto ante la diversidad y el libre ejercicio de la sexualidad.

Las conversaciones sobre sexualidad tiene más aristas de las pensadas. No sólo las concepciones reproductivas y los pensamientos liberales conviven en el debate, sino que es necesario re-pensar desde la mirada juvenil el abordaje de temáticas sexuales bajo tres aspectos imprescindible: el placer, el autoestima, y el respeto a la diversidad. Todos tópicos que apuntan al asunto más importante de nuestras vidas, la búsqueda de la felicidad.

Cuando dimos los primeros pasos de este reportaje, emancipamos nuestras posturas y definimos que el primer paso a dar era trasladar la discusión sexual a una conversación social, extendiendo el diálogo intergeneracional, instalando no la “problemática” sexual sino la conversación sexual en nuestros espacios cotidianos.

Mas aún, es importante no marginar de la discusión, independiente de las posturas religiosas o culturales que los sujetos tengan, el respeto y la dignidad de nuestras elecciones sexuales. Y si nuestro reportaje aborda la instalación pública y privada del derecho al placer en la sexualidad, debemos considerar que cada individuo tiene el “derecho” a buscar la mejor forma de obtener el placer sin menoscabar los espacios de otros.

De esta manera, placer y homosexualidad, dos construcciones lingüísticas que producen algunos resquemores en parte de la población, y que juntas pasan a ser agentes subversivos del lenguaje, son dignas de ser rescatadas en un contexto de respeto y diversidad, considerando que somos parte de una sociedad que combate el placer y que instala el concepto de responsabilidad casi como un término abstracto, vacío y ambiguo.

Placer y autoestima

A partir de loa anteriormente expuesto, nuestro compromiso con el placer se valida a través de un elemento indispensable en el desarrollo pleno de nuestras vidas: la autoestima. No es nuestra intención abordar el tema más acuciosamente, pero si declarar que el fortalecimiento de nuestra autoestima tiene directa relación con una sexualidad plena y feliz, por ello creemos importante potenciar nuestras opciones de cómo vivir el placer como un instrumento que permita revalidarnos como personas, robusteciendo la imagen que tenemos de nosotros. Por ello una vida sexual reprimida nos aleja de la convivencia feliz con nuestro propio cuerpo, asumiéndolo como un instrumento “casi prohibido” y que debe supeditar sus sensaciones a favor del discurso social dominante, y que nos lleva poco a poco al desprecio de nuestros cuerpos, negando nuestra esencia de sujetos jóvenes y sexualmente plenos.

En definitiva, se trata de hacer un ejercicio de reflexión libre y personal, haciendo hincapié en la falta de solidez que poseen los discursos oficiales, que no consideran la opinión de los jóvenes y no asumen como fundamental el derecho al placer y la felicidad. Ante esto, nosotros apostamos por la responsabilidad de nuestras elecciones sexuales, la responsabilidad en la elección de cómo vivir el placer en la sexualidad y el derecho que como jóvenes tenemos a ser felices utilizando los medios posibles para ello.

Un recorrido por mi cuerpo.

Para un pleno desarrollo de nuestra sexualidad, que mejor que conocer la principal herramienta para la producción de placer y bienestar, nuestro cuerpo. Aunque el principal órgano sexual es el cerebro, los estímulos sexuales percibidos por nuestros sentidos y enviados al cerebro, conviven en nuestra piel, en nuestra cuerpo, en esas zonas estratégicamente localizadas para la producción de placer.

Nos lanzamos en nuestro recorrido desde la Boca La presencia de terminales sensitivos hacen que el contacto con otra boca sea muy placentero, no por nada el beso es considerada como la primera y gran fuente de placer al inicio de un encuentro amoroso.

Lóbulos de las orejas Innegable el placer del contacto de labios, que va desde un cosquilleo hasta una incomparable sensación de placer.

Cuello Clásica fuente de placer que además permiten las agradable sensación de relajo

Senos y pecho Habría que añadir que no sólo las mujeres sienten placer, una gran cantidad de hombres manifiestan excitación en esta zona. En cuanto a las féminas, en un 25% aumentan el tamaño de los senos.

Ano y Perineo Aunque no es una práctica masiva, si produce mucho goce sexual la penetración anal y los juegos eróticos que se puedan hacer con estas zonas, tanto en hombres como mujeres, desde la introducción de dedos, hasta eróticos bailes

Vagina Zona de estimulación sexual por excelencia. Los efectos placenteros van desde la masturbación hasta la penetración vaginal:

Labios Menores y Mayores Pliegues que rodean el clítoris y la vagina. Zona especialmente sensible al estimulación oral y manual.

Clítoris Sin duda es el lugar más sensible y de mayor excitación en la mujer. Produce una infinidad de placer, logrando su erección y aumento de tamaño.

Pene El pene es la zona de mayor excitación en el hombre, produciéndose su erección y aumento de tamaño debido al gran flujo de sangre que circula por él.

Testículos Además de un placer que pueda provocar el contacto con labios y lengua, produce un gran relajo.

Entrevista a Licenciada en Historia: Francia Jamett

¿Cuál es el trabajo que tu realizas con mujeres jóvenes?

No es que yo trabaje con mujeres jóvenes, sino que del trabajo con hombres y mujeres destacamos una especificidad de trabajo con la mujeres , destacando sus temas de interés, sus motivaciones, como les gusta trabajar a ella, que son diferentes a la de los varones. Hemos incorporado una perspectiva de género en el trabajo juvenil, diferenciado los intereses de hombres y mujeres, porque antes lo que pasaba era que quedaba todo copado, cubierto por lo que eran más bien los intereses masculinos.

¿ Esto en el área de la sexualidad, o en un área más amplia de trabajo?

Yo creo que efectivamente son la mujeres las que tienen y manifiestan un interés principal en esta área, las motiva a trabajar sobre la sexualidad.

¿En qué proyectos estas trabajando? ¿Con organizaciones comunitarias o de que tipo?

Estoy trabajando en dos proyectos con jóvenes directamente, en organizaciones juveniles populares.

Con respecto a tu experiencia en el trabajo con jóvenes, en el tema que a nosotras nos interesa ahora, la sexualidad juvenil ¿ Cómo ves tu que los jóvenes viven su sexualidad, cómo lo conversan y además es fácil llegar a ellos en el tema? ¿ es más fácil llegar a las mujeres?

Las mujeres plantean el tema dentro de sus intereses, no es que para ellas sea más fácil hablarlo, es una tendencia. Pero ellas declaran mayor interés en esta área, porque está referido a lo íntimo, a lo privado, y a como les gusta a ellas conversar. En este periodo o ciclo vital ellas están más cercanas al tema de quedar embarazadas, entre otras cosas, entonces es una preocupación que se les instala. Se acercan a este tema, en general, con mucha vergüenza, cuesta precisar que quieren hablar de sexualidad, qué temas, qué áreas; por temor o por no caer en lo grosero. Y después con muchas dudas, preguntas, movilizando bastante interés.

¿Y el interés va más por el tema de la información, de la prevención, de la anticoncepción o en qué área? ¿se habla de la sexualidad desde el punto de vista del placer?

En primer lugar los chicos están súper formateados, por tanto hablar de la sexualidad pasa mucho por lo preventivo, la idea de prevenir algo que trae consecuencias malas para la vida de las personas. El ejercicio de la sexualidad produce un temor , o sea el yo encontrarme, el yo aceptarme. De aquí que las demandas de los chiquillos, en general, es conocer los métodos anticonceptivos y las ETS, siempre son esos dos temas.

Después se interesan por temas que tienen que ver con lo valórico, con inquisiciones éticas, como lo es el aborto, siempre hay interés por discutir este tema.

Ellos ven el temas de la sexualidad como algo personal, que les afectará en su desarrollo, pero también les interesa como una tarea grupal, como un quehacer de su población.

Con respecto al placer como primera aproximación no está, no hay ninguna aproximación que uno pudiera orientar o entregar sobre como obtener placer en la sexualidad. Yo creo que está muy internalizada la sexualidad como algo peligroso, algo malo, algo que hay que cuidar y que da mucho temor, miedo, más que cercanía al placer hay más cercanía al temor. Por lo menos a mi no me ha pasado que el mismo grupo pregunte como obtener más placer.

¿ Cuáles son los canales de información que tienen los jóvenes con respecto a la sexualidad y los métodos anticonceptivos, se informan a través de sus familias, amigos, escuela, internet, medios de comunicación?

Fijate que ellos refieren harto al colegio como información, porque ellos mismo lo mencionan como su fuente principal de información. En ese sentido, el Colegio está siendo un referente de información por lo menos en el plano de lo biológico, de la sexualidad como biología. Pero tengo dudas de los alcances de esa información o de la comprensión, de cómo llega a ellos y de cómo la integran a ellos mismos, dudas de si logran asimilarla, creo que eso es más difícil. Al parecer como todavía es tocado el tema de la sexualidad en los colegios está fuera de las vivencias, está más radicado en la información y no en las vivencias de la información.

Con respecto a tu experiencia en el trabajo cercano a alguna política pública, tu mencionaste el trabajo en el proyecto de las Jocas, ¿ qué te ha parecido esta experiencia y cuál crees que ha sido su impacto?

A mi las Jocas me parecen una buena metodología, pero creo que es sólo una primera fase, es más un diagnóstico, es más para sacar temas e ideas, pero no es una metodología en si misma. El problema es que parece que al hacerlas se quedaron conformes y no hicieron nada más, porque ya se habló. Yo en cambio creo que hablar de sexualidad es sólo un paso, es el inicio, pero hay que estar en una conversación permanente. Por tanto, me parece bien como metodología, el hablar, el instalar el dispositivo de la educación en la sexualidad, me parece súper bien como propuesta metodológica, pero se quedó ahí no mas.

¿ Cómo vives tu el placer en la sexualidad, mas bien que significa para ti el placer?

Yo creo que el placer es primero una sensación de bienestar que te significa y que te resignifica, que obviamente intentas repetir nuevamente, de volver a intencionarlo, porque es una emoción placentera, agradable. Entonces relaciono el placer como lo agradable, de lo que te reporta mucha satisfacción personal. Y uno tiene intenciones de que esto perdure y además yo siento que con el placer pasa una cosa de ver como se puede perdurar en el tiempo y como intensificarlo, buscar como obtener más placer y durante más tiempo. Yo creo que esa es como la búsqueda, pero cuesta, porque hay muchos obstáculos para alcanzar el placer y también yo creo que hay muchos tabúes, como es algo que no se habla, ya que también el placer te llevaría a una hedonismos o sea que puro placer sería algo malo.

 

 

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